YOGA Y RUNNING

 

¿Cómo te puede ayudar la conciencia yógica para tu próximo maratón?

En los últimos años, el número de personas que corre  ha aumentado en forma significativa, ya sea como una manera de que jóvenes ejecutivos combatan estrés y se mantengan en buena condición física, de que una familia disfrute su tiempo libre o como un método personal para fortalecer la propia voluntad y sobrepasar los límites de su mente y cuerpo. Las maratones se han hecho populares mundialmente en todos los tipos de condiciones climáticas y geográficas. Aunque es lógico que uno se una al río masivo de trotadores para mejorar o mantener su salud y el estado físico, sin conciencia profunda sobre nuestro cuerpo, uno puede lesionarse fácilmente (especialmente si empieza a trotar o hacer cualquier otro tipo de ejercicio a una edad más madura).

Por lo tanto, los principios de yoga pueden ayudar y complementar tu proyecto de participar en los maratones como una forma de desarrollar más conciencia corporal:

  1. Conociendo la base, es decir los pies

La práctica de las posturas del yoga comienza con los pies al igual que una casa comienza por su base.

Si tienen años de experiencia, seguramente saben que cuando trotan  nunca deben presionar los partes  interiores de los pies o caer bruscamente sobre los talones sino que, distribuir el peso en forma pareja, aterrizando por la parte central del pie.

Distribuyendo nuestro peso en forma adecuada sobre los pies, no solamente alivia el exceso de peso, sino que previene lesiones de la rodilla.  Se debe ser consciente de los puntos del pie que sirven como la base para yoga, caminar y trotar de forma continua y segura. Cuando estén parados, presionen la parte exterior del pie, el talón, la raíz del dedo gordo. Para sentirlo mejor, mientras presionan los puntos del pie mencionados, pueden levantar todos los dedos. Tanto el arco como la parte interior del pie, deberían estar elevados.

“Enchufando” el pie de esta forma permite la dorsiflexión del tobillo y como tal  estabiliza la parte de la tibia (tibialis anterior), la que es muy sujeta a moverse y desestabilizarse. La contracción de la tibia estabiliza la rodilla, y esta debería estar ajustada con el centro del pie en su forma doblada, mientras se está corriendo.

  1. El tronco fuerte es la clave de un buen trotador

Nunca deberían colapsar en la cadera, sino que giren la pelvis hacia adelante y activan el tronco para no sobrecargar la parte inferior del cuerpo. Un ejercicio que les puede ayudar a ser más conscientes de su movilidad pélvica, es sentarse en el suelo, doblando las rodillas y manteniéndolas juntas, dorsiflexionando los pies. La columna se ajusta directamente encima de los isquiones, de ahí que al inhalar pueden enderezar la espalda (la pelvis se mantiene en posición neutral) y con exhalar curvan la espalda (la pelvis se mueve hacia adelante).

 

  1. La respiración adecuada

Mantengan la caja torácica abierta y los hombros relajados, evitan la respiración rápida y superficial.  Inhalan y exhalan en forma profunda y extendida. Aunque cuando se trota uno respira por la nariz y boca que es diferente del yoga donde por la gran cantidad de las asanas se respira por la nariz, uno puede profundizar su respiración a través del yoga.   Una manera de desarrollar

la conciencia de la respiración es recostándose sobre la espalda y poniendo los dedos sobre el borde del diafragma y las costillas. Inhalando permitimos que el vientre se expanda hacia arriba, la caja torácica hacia afuera y el pecho hacia arriba. Cuando exhalamos, el pecho baja, la caja torácica regresa a su posición normal y el vientre baja. Repetimos 20 veces sin perder la concentración, contando para inhalación 1-4, exhalación 1-4. Si quieren extender la exhalación cuentan 1-8.

Para fortalecer su tronco, ganar conciencia de respiración y su cuerpo, les recomendó nuestras clases en https://suvitayogabienestar.com/clases/

 

¿Qué estilo de yoga elegir entre tantos estilos?

Ivana blog estiloYoga en sánscrito significa unión y se considera que la práctica del yoga lleva al equilibrio entre la mente, cuerpo y espíritu. Hay muchos tipos de yoga que merece un blog independiente, pero lo que se refiere a la práctica física de las posturas acompañada con la respiración   y que se hizo popular  mundialmente  en las últimas décadas se llama Hatha Yoga.  Bajo de Hatha Yoga hay muchos estilos que se pueden practicar en centros de yoga.

Practicando Hatha yoga uno puede lograr que el cuerpo sea más flexible, firme y sano llevándolo también a su peso ideal (el énfasis está en su peso ideal según la naturaleza de cada uno, porque a menudo nuestro concepto de peso ideal está basado en la dictadura de las revistas de moda y la comparación con los demás). La práctica de yoga tiene un efecto desintoxicante en su cuerpo interno, estado mental y espíritu.

En el mundo del yoga a menudo se dice, el hatha yoga es para todos, pero no todos los estilos de yoga son adecuados para todos.  Cuando empiezan a buscar centros de yoga,  van a encontrar una variedad de nombres de clases como Iyengar, Ashtanga Vinyasa, Power Yoga, Vinyasa Yoga, Yin Yoga, Yoga Restaurativo, Slow Flow, etc ¿Cuál elegir? Aunque una gran cantidad dependerá de la experiencia de los profesores y su capacidad para adaptarse a los estudiantes, lo que uno puede esperar de cada estilo es lo siguiente.

  1. Yin Yoga, Slow Flow o Yoga Restaurativo- son opciones ideales para gente mayor, personas con lesiones físicas, principiantes, o alumnos que prefieren una clase con enfoque en relajación y un tiempo más lento de la práctica de yoga. En estas clases normalmente hay bastante énfasis en técnicas de respiración, el uso de los props para ayudar con el alineamiento y varias técnicas guiadas de meditación y  relajación.
  2. Power Yoga –  Si usted todavía tiene prejuicios que el yoga es aburrido y demasiado estático para usted, en esta clase se van a convencer que la práctica del yoga es justo lo contrario de su convicción. Con buena música del fondo, secuencias dinámicas y serie de ejercicios para fortalecer los músculos, se puede esperar un litro de sudor durante la clase y la misma intensidad como en la clase de fitness.
  3. Vinyasa Flow –  Un estilo bien parecido al Power Yoga según la intensidad pero  con un poco más énfasis en la fluidez, esta clase a veces se parece a danza contemporánea. Comenzando con el saludo al sol, las secuencias son dinámicas y siempre diferentes. ¡Y por supuesto, nada sin una respiración adecuada y continúa!
  4. Ashtanga Vinyasa Yoga-   Aunque se trata de un sistema perfecto y dinámico para el desarrollo personal en el nivel físico y mental, a menudo se considera controvertido debido a la rigidez y  asistencias bastante exigentes. Se requiere una gran disciplina para obtener los beneficios de Ashtanga Vinyasa, teniendo en cuenta que hay una secuencia exacta de las posturas que se realizan, y sólo cuando el estudiante ha aprendido la serie de asanas más básicas (que puede tomar meses o años), el maestro sigue con las posturas siguientes. Pero si uno mantiene la actitud humilde y paciente, a través de la práctica continua, se experimentará una gran transformación. Al mismo tiempo, las versiones modernas del día, como Power Yoga y Vinyasa Flow se basan en esta disciplina.
  5. Yoga Iyengar – se centra en la máxima precisión del alineamiento  con la ayuda de una gama de props como bloques, mantas, cojines, cintas, sillas, etc, Iyengar ofrece una comprensión profunda de nuestra propia anatomía y fisiología. También, la práctica desarrolla la virtud  de paciencia debido a que las asanas se ejecutan por mucho más tiempo que en Ashtanga Vinyasa y Vinyasa Flow.